5 de febrero de 2012

Paquita Cuchillos. El origen.

¡En vasico, por favor!

Toda historia necesita un origen y esta llegó un día de invierno. Helaba y los viandantes caminaban abrazándose ellos mismos y rompiendo el aire con la cabeza, que siempre va por delante los días de mucho frío.
Si la mujer fue creada el sexto día a Paquita le sobraron tres, y sin barro y sin costillas (que manchan y poner lavadoras cuesta dinero), os cuento;

Me disponía a desayunar, como todas las mañanas en el café de costumbre cuando varios hechos de naturaleza paranormal hicieron posible La Transformación. Desde ese día, queridísimos amigos, el mundo está protegido por Los Cuatro Fantásticos (oriundos allende los mares) y Paquita Cuchillos (de la terreta).

Desayunaba en la barra, cual machote de eructo y palmadica en el pecho, cuando mi barman de siempre  decidió servirme el café con leche en vaso, porque sí, surgido de la nada y de repente. Así estuvimos tres días. Como soy de naturaleza prudente me callé, pero el tercer día me aterroricé,  sentía una agradable sensación, el vaso estaba calentito, y me dejaba el cuerpo apañao, además, para mi sonrojo, gozaba con el hecho de que en el vaso cogiera más café que en la taza. Sí amigos, no hay nada que a Paquita le guste más que un dos por uno, bueno sí, su carrito de la compra.


Con esas sensaciones todavía rondándome, empezó a surgir de mi cabeza una corta y permanentada cabellera tintada de naranja tostao, muy de moda allá en la década de los cuarenta, cuando Paquita fue investida reina de las fiestas de su barrio.

Como todo héroe que se precie, sentí como me iba transformando, hasta sonó una voz en off con su lema:

La llamaban Paquita porque su nombre era Francisca, la conocían como la Cuchillos por su naturaleza cortante.

No había pago sin regateo, comentario sin réplica y disgusto sin vahído. Paquita era clásica, de monedero sobaquero. Paquita era tajante y donde otros pedían silencio ella gritaba Chitón!!


El Kit de la heroína se completa con:

-Carrito de la compra mágico repleto de misterios y de objetos por catalogar además de  todos los caramelos mentolados en todas sus cítricas versiones (Paquita que sufre de carraspera).

-La nieta, también conocida como la  Jenny equipada con extensiones, uñas con manicura francesa y chándal tejido táctel rosa. Viene de serie con perrito carlino, tan de moda en choniland. Además de todo sabe decir: "Cállate la boca" o "¿Me das un cigarro?" con el mismo tono e incluso en la misma frase.

-Pastillica para poner bajo la lengua de Paquita por los disgustos que le da la niña.

Si algún día necesitáis ayuda, os encontráis en peligro o queréis un buen consejo no dudéis en gritar su nombre, tardaré en transformarme lo que en tomarme con café con leche ¡en vasico, por favor!









6 comentarios:

  1. Si las espinacas tenían esos poderes en Popeye, el café con leche en vaso no iba a ser menos, oye.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los héroes y sus rarezas...esto da para otra entrada.

      Eliminar
  2. Juraría haberte visto la semana pasada paseando por el extrarradio de Madrid. Ibas con el chucho de la jenny, que estaba en ese momento en La Puerta del Sol haciéndose un tatu, puede ser??

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿UN TUTUQUÉ? Las pastillas...las pastillas!!!! :O!!!

      Eliminar
  3. ains .. que recuerdos de barrio cuando era pequeña, y cuanta paquita había en él, si en vez de cejas, le pones dos rayicas rojas pintaicas es que le pongo hasta nombre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida amiga, no le pongas nombre que ya lo tiene, Paquita Cuchillos (el terror de los chiquillos).
      #asínesyserá

      Eliminar