14 de junio de 2011

Una lágrima cayó en mi pena.

Buenas embabiados,
Oy yo yoy, o yo yoy, que este postre es superior a mis fuerzas, es típico de Semana Santa, y en mi casa los hacemos en plena fiesta del colesterol y del ácido úrico.
Que como siempre he sido tan marujilla, ayudaba a mi abuela a hacerlos, y ella, por culpa del alzheimer, no recuerda la receta. Pero para eso estaban los años que estuve con ella al pie del cañón, y recordando frases sueltas, y todas las imágenes y sensaciones que me causaba estar en pleno lío, pude recuperar los borrachuelos en sólo un par de pruebas.

No me gusta llorar en el cine, pero me apasionan las historias de amor imposibles, de esas que terminan: chico no puede estar con chica por razones de peso, léase;  se muere uno de ellos, soy un chico con tijeras en las manos y asusto; soy una indomable sureña enamorada del actor más feo jamás elegido para hacer de Ashley y le hago la vida imposible al tremendo Red Butler; soy un fantasma que trata de ayudarte; soy un vampiro (el rey de los vampiros, no estos nuevos de ahora) a quien le queda las gafas de cristal azul como a nadie, etc...pues eso, que me voy aguantando, poquico a poco, hasta que, encienden las luces, y allí estoy yo, a moco "sacao", tirando lágrimas como chorros por los ojos, ay que desazón...

En estas situaciones te suele acompañar dos tipos de personas;
Persona que llora como un loco con la escena (y aquí voy a subdividir mi reacción);
   - Que me guste y diga, además de guapo sensible, lo tiene tó...
   - Que no me guste y diga, además sensiblero...
Persona que se troncha cuando te ve llorar (aquí también voy a distribuir mi reacción);
   -Que me guste y diga, Déjame llorar en paz!!!!!
   -Que no me guste y diga, Vete a la mierda!!!!, me levanto y lo dejo sentadico y planchado.
Huy!, he encontrado a una tercera y cuarta persona;
Persona amiga que le da igual que llores o no.
Persona que le aburren las historias truculentas de amor, y se queda dormido en el minuto 1.35 (les presento a mi marido, no se asusten , ese ruido ensordecedor son sus ronquidos...)

Sí, siempre creí que había encontrado a la persona ideal, que compartíamos gustos y aficiones, pero nos desune una gran desavenencia:  su odio a los romances de película y su amor al fútbol, (hale, temica de debate).
Cuánto puede separar a dos personas que en una cadena den Ghost y en la otra la final de la Champion (en el que juega su equipo favorito, pero tampoco hace falta), si encima tus niños quieren ver Los Pingüinos de Madagascar, y sólo hay dos televisiones, tiene todas las de perder, que eres madre-coraje-todo-por mis-hijos, y renuncias a todo por ellos, ahora, el drama lagrimero-mártir-ofendido que le espera a tu marido por tu parte, lo dejará suave esa noche...que no hay nada que se me de mejor que poner cara de ofendida, consiste más o menos en esto:
Arruga el morrico y cada vez que pases por su lado hazlo más deprisa de lo normal, deja como rastro de tu fugaz presencia un viento huracanado,  si lo acompañas de algún golpe seco con algún objeto, que de repente, has querido coger y cambiar de lugar, de forma caprichosa,  mejor...
A la pregunta de Te pasa algo... haz girar tu cabeza 180 grados al lado contrario donde él esté posicionado, con tal velocidad e impulso, que si te cruje y/o te haces una contractura en el cuello, aún lo podrás culpar de algo más.
Nunca contestes a sus provocaciones en un idioma que te entienda, si te dice, ¿Me bajo al bar?, controla ese, Haz lo que te venga en gana, con tu voz clarita y vocalizada, intenta hablar con el estómago, como José Luis Moreno, si consigues el tono del Monchito afónico, lo estarás haciendo MUY BIEN.
Por último, y no menos importante, acuesta a los niños mientras farfullas (recuerda el tono recién explicado), Nada más que sirvo pa esto;  muchos deberes y ningún derecho; esta es mi penosa vida; sólo era la décimo sexta vez que veía la peli; yo quería ver como en el minuto 35.6 a la Whoopi Goldberg se le cae una pestaña; menos fútbol y más pelis marujonas!!!; y demás lamentos venideros.
Acuestate, y mantente despierta, para cuando venga a la cama, pegar un respingo ofensivo, y de un salto, calculado y magnífico, y en pleno vuelo seas capaz de girarte toda tú (vamos que ni el Bruce Lee), hacia el lado contrario y caer a la cama con un golpe seco y preciso.


Soñad con Babia...



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